martes 29 de junio de 2010

Nocturno tiempo

Hay noches en que se antoja detener el tiempo: agarrarlo por la cola y dejarlo quieto, como muerto, congelarlo, hecho piedra...
Esta, es una de ellas.
Pero los minutos siguen la marcha necia, sin remedio.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada